Movie Suite© por José D'Laura

miércoles, enero 11, 2017

Animales nocturnos: formidable obra de Tom Ford.

Hace 8 años, el reconocido diseñador de modas Tom Ford debutó en el cine con A Single Man, un filme que conquistó los más exigentes públicos. A tal punto, que obtuvo el Lion Queer en el Festival de Venecia, así como la Copa Volpi para su actor, Colin Firth.
Traigo su profesión a colación porque desde los créditos de Animales nocturnos, se evoca un aire de irrealidad, como sueños poblados de mujeres dignas del mejor Fellini, acaso el mejor homenaje al Maestro italiano o el necesario desagravio a las víctimas de la moda de las calaveras.
En su debut en el Festival de Venecia, Animales nocturnos recibió el Gran Premio del Jurado. Ese solo hecho, nos confirma a Tom Ford como uno de los mejores talentos de los recientemente incorporados al Séptimo Arte.  
Lo primero que hay que señalar es el sólido guion, del propio Ford (basado en la novela Tony y Susan, de Austin Wright) que sustenta el filme. Un guion que desarrolla, de manera simultánea y con creciente tensión, tres eventos dramáticos, a saber:
a) (Presente) La vida muelle y aburrida de Susan, una galerista de éxito, junto a su segundo marido, Hutton, la personificación de la indiferencia, un insensible mentiroso, que además es infiel.
b) (Pasado) La vida de expectativas de Susan, junto a su primer marido, Edward, un escritor muy inseguro de sí mismo, inseguro de lo que puede brindar, desarmado frente a la batalla clasista de sus suegros y necesitado de su mujer como primer crítico de sus textos; y
c) (¿Ficción?) La propia novela de Edward, Animales nocturnos, que nos revela las desventuras una familia a merced de sicópatas en una carretera perdida de Texas. Tan perdida, que ni siquiera señal telefónica llega.
De la maestría de mezclar estos tres eventos surge un filme tan inquietante, como perturbador. En efecto: suceden cosas espantosas, pero no podemos resistir la tentación de mirar, de ser testigos de varias atrocidades.
Aquí nos percatamos de otro de los talentos de Ford: es buen director de actores. Hizo brillar con luz propia a Colin Firth y Julianne Moore en su filme debut y ahora logra excelente desempeño de su elenco (casi) completo en Animales nocturnos: Amy Adams (¿acaso no es una de las mejores carreras de Hollywood?), Jake Gyllenhaal, Michael Shannon (¿cuándo lo vamos a reverenciar como se lo merece?) y Aaron Taylor-Johnson, recién premiado con su Globo de Oro.
Cada uno de ellos, encarna a un personaje que ha extraviado su destino, que ha cedido al chantaje moral de sus padres, que se ha ahogado en sus miedos, que ha olvidado el debido respeto a la ley, que busca cualquier forma de redención, aún sea perversa.
Y justo es este punto, se difuminan todas las fronteras: reales, morales, temporales. Elemento a tener en cuenta para reflexionar sobre su final abierto, amargo e inexpugnable como la ficción de la vida.
Animales nocturnos en un filme para anotar en la agenda de cualquier buen cinéfilo que se precie de serlo.


Animales nocturnos (2016). Dirección: Tom Ford; Guion: Tom Ford, basado en la novela “Tony y Susan” de Austin Wright; Fotografía: Seamus McGarvey; Música: Abel Korzeniowski; Edición: Joan Sobel; Elenco: Amy Adams, Jake Gyllenhaal, Michael Shannon, Aaron Taylor-Johnson.