viernes, enero 02, 2026

Mis mejores películas de 2025.

Desde hace unos años, con la cinéfila complicidad de algunos amigos, la selección de los mejores estrenos la hemos concentrado en tres categorías con criterios muy específicos: mejor película dominicana, mejor película extranjera y película que recomendaría a un amigo.

Una de las reglas invariables es que los filmes se hayan proyectado por una semana en salas de cine. El hecho fílmico está concebido para vivirlo en la soledad de la sala de cine, rodeado de extraños a los que nos une la convocatoria a soñar juntos. Esa regla excluye a las plataformas streaming y sus magníficas propuestas. Mi selección, mi decisión.

Mejor película dominicana: La bachata de Biónico, de Yoel Morales. Es difícil explicar el impacto de este filme dominicano en las audiencias, reinventando la capacidad de asombro en un público que pide más imaginación, nuevas formas de abordar lo dominicano. Además de su impronta de novedades y excesos, hay que destacar la formidable construcción de personaje que ha logrado Manuel Raposo, premio al mejor actor en Huelva y Fine Arts.

   Mejor película extranjera: Una batalla tras otra, de Paul Thomas Anderson. A estas alturas del juego, a nadie se le ocurre cuestionar el status de gran cineasta de Anderson. Ha logrado un filme de atmósfera que figura en más de 50 listas como la mejor película de 2025, y muy merecidamente. Un elenco que aporta lo mejor de sí, con sobresalientes Leonardo DiCaprio y Benicio del Toro, absolutamente maravillosos en sus personajes.

 Película para recomendar a un amigo: Sugar Island, de Johanné Gómez Terrero. El drama del batey era una tarea pendiente de nuestros cineastas. Gómez Terrero aporta además una sensibilidad muy especial que viene dada por su sólida formación como cineasta y como mujer afrodescendiente. Los múltiples premios en festivales internacionales evidencian la madurez expresiva de nuestro cine y la necesidad de explorar otros temas.

 Según fuentes confiables, Diane Keaton, salió del escenario escoltada por ángeles. No me lo creo. Debe ser otra broma de mi eterna Annie Hall, y nunca olvido su anécdota del Abu Hall, quien se quedó dormido con narcolepsia. Detrás de bambalinas, ella ríe a carcajadas con la ocurrencia.