George Lucas lleva toda una vida creando universos. Ahora, el cineasta responsable de cambiar para siempre la ciencia ficción con Star Wars da un paso más allá de la gran pantalla para materializar uno de sus proyectos más personales: el Lucas Museum of Narrative Art.
El nuevo museo abrirá oficialmente sus puertas,
en Exposition Park, Los Ángeles, después de años de planificación y de
un largo camino hasta encontrar su ubicación definitiva. Fundado por Lucas
junto a su esposa, la empresaria Mellody Hobson, nace con una premisa tan
sencilla como ambiciosa: reivindicar el poder de las imágenes para contar
historias.
Aunque resulta inevitable relacionar cualquier proyecto
de George Lucas con una galaxia muy, muy lejana, quien espere encontrarse
simplemente con un enorme museo dedicado a Star Wars se
llevará una sorpresa. El universo cinematográfico del director está presente,
por supuesto, pero es solo una pequeña parte de una colección que supera
las 40.000 piezas. El recorrido conecta
ilustración, pintura, cómic, fotografía, murales, escultura y cine
para demostrar que la necesidad de contar historias a través de imágenes existe
desde mucho antes de la llegada de Hollywood.
Las exposiciones inaugurales despliegan más de 1.300
obras en más de 30 galerías, con nombres que van desde Norman
Rockwell, Frida Kahlo y Diego Rivera hasta figuras fundamentales del cómic como
Jack Kirby. También hay espacio para Banksy, ilustraciones, carteles
cinematográficos y, naturalmente, piezas vinculadas al imaginario de Lucas.
Entre los guiños para los seguidores de Star
Wars aparecen personajes como Yoda y la princesa Leia, además de
objetos cinematográficos y hasta un caza estelar de Naboo. Pero el objetivo es
mucho más amplio: colocar en un mismo espacio aquello que tradicionalmente
entendemos como “bellas artes” y expresiones procedentes de la cultura popular.
El continente resulta casi tan llamativo como el
contenido. El edificio, diseñado por el arquitecto Ma Yansong y su
estudio MAD Architects, ocupa alrededor de 27.900 metros
cuadrados y aterriza en Exposition Park con una
silueta orgánica y futurista que inevitablemente invita a pensar en una nave
espacial.
Sin embargo, su inspiración mira más hacia la naturaleza
que hacia el espacio. El diseño prescinde prácticamente de las líneas rectas y
busca integrarse con el paisaje, elevándose sobre una gran plaza pública y
rodeándose de un campus verde de más de cinco hectáreas, diseñado por Mia
Lehrer y Studio-MLA.
En el interior, alrededor de 9.000 metros
cuadrados están dedicados a exposiciones, a los que se suman dos salas
de cine, biblioteca de investigación, espacios educativos, tienda, cafetería y
restaurante. El resultado pretende ir más allá de la idea tradicional de museo
para convertirse en un nuevo punto de encuentro cultural dentro de la ciudad.
Antes de su apertura al público, el museo vivió el pasado
19 de septiembre una noche inaugural a la altura de su
fundador. El mundo del cine, el arte, la música y el entretenimiento se reunió
en Los Ángeles para descubrir por primera vez el proyecto terminado.
Steven Spielberg, Oprah Winfrey, Samuel L. Jackson,
Leonardo DiCaprio, Robert De Niro, Christopher Nolan, Michael B. Jordan, Kim
Kardashian, Queen Latifah o Guillermo del Toro fueron algunos de los rostros
que participaron en una celebración que convirtió Exposition Park en uno de los
puntos de encuentro más exclusivos de Hollywood durante el fin de semana.
Pharrell Williams, acompañado por el coro Voices of Fire,
fue además uno de los encargados de poner música a una velada que sirvió para
celebrar no solo la apertura de un museo, sino también una forma de entender el
arte. Y precisamente ahí se encuentra la verdadera personalidad del proyecto.
Lucas y Hobson han querido borrar algunas de las fronteras que durante
décadas han separado la cultura popular del arte considerado
tradicionalmente como museístico.

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