El drama L’attachement, de Carine Tardieu, se alzó como mejor película en la ceremonia número 51 de los premios César, los más importantes del cine francés, en una edición muy repartida en la que Nouvelle Vague fue la cinta con más estatuillas, con cuatro, incluida la de mejor dirección para Richard Linklater.
La película de Tardieu, que es una adaptación libre de
una novela de Alice Ferney, sigue a Sandra, una mujer solitaria y convencida de
su independencia que ve cómo su vida se transforma al entablar un vínculo
inesperado con los hijos de su vecino tras una tragedia.
En las
categorías interpretativas, Léa Drucker se llevó el galardón a la mejor
actuación femenina por su papel en Dossier 137 y Laurent Lafitte el de
la masculina por La Femme la plus riche du monde.
En
cuanto a los personajes secundarios, los galardonados fueron Pierre Lottin por L’Étranger
y Vimala Pons por L’Attachement, que en total acaparó tres de las ocho
estatuillas a las que aspiraba.
Los galardones
para Nouvelle
Vague destacaron especialmente sus méritos técnicos, en apartados como
montaje o fotografía, además del de dirección, que se encargó de entregar el
cineasta canadiense David Cronenberg, una de las sorpresas de la noche.
Como
mejor filme extranjero se alzó Una batalla tras otra, de Paul
Thomas Anderson, por delante de la española Sirat, de Óliver Laxe; la
brasileña El agente secreto, de Kleber Mendonça Filho; la china Black
Dog, de Guan Hu, y la noruega Sentimental Value, de Joachim Trier.
La Academia de los César no quiso dejar de rendir un
homenaje especial a figuras icónicas recientemente fallecidas, como el
documentalista Frederick Wiseman o la actriz francesa Brigitte Bardot.
El de
esta última fue recibido en el legendario teatro Olympia con circunspección,
algunos abucheos e incluso se oyó a una persona gritar aparentemente
«¡racista!» al finalizar el video que repasaba su trayectoria. El episodio
ilustra el controvertido legado que dejó la protagonista de Y
Dios creó a la mujer y El desprecio, por una parte
defensora radical de los animales y símbolo de la liberación de la mujer en la
cúspide de su fama, en los años cincuenta y sesenta, pero también conocida en
las últimas décadas por sus opiniones reaccionarias y su afinidad con la
extrema derecha.
En
contraste, el homenaje al actor Jim Carrey, que recibió el César de Honor en
una gala plagada de guiños a su carrera, fue unánime y caluroso.

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