Con su nominación por Marty Supremo, Tinothée Chalamet se convierte en el actor más joven (30 años) en acumular 3 nominaciones al Oscar como mejor actor y, de paso, consagrarse como el mejor actor de su generación. Las anteriores nominaciones le llegaron por Call Me By Your Name (2018) y Un completo desconocido (2025).
A los
Globos de Oro ha sido nominado en 5 ocasiones y ya lo ganó hace unas semanas,
por su formidable actuación en Marty Supremo, que es lo que
llamamos un solo vehicle, es decir,
un filme concebido para el lucimiento de su talentoso protagonista. Hay que
anotar que Chalamet es también productor del filme, lo cual tiene todo el
sentido y evidencia su capacidad de comprender la oportunidad que tenía en las
manos.
Chalamet ha
trabajado con nombres muy prestigiosos: Greta Gerwig (Lady Bird), Woody Allen (Día
de lluvia en New York), Wes Anderson (La crónica francesa) y
Adam McKay (No mires hacia arriba), pero también ha protagonizado
blockbusters como Dune (2021, Denis Villeneuve).
Marty Supremo, con formidable guion y dirección
de Josh Safdie, está inspirada libremente en la vida de Marty Reisman, atleta y
estafador, responsable de popularizar el tenis de mesa en los Estados Unidos. A
primera vista, una película sobre el ping pong no luce atractiva para
producirla, pero el Factor Chalamet logra maravillas: con algo más de $80
millones recaudados en Estados Unidos al momento de escribir esta nota, es la
película más taquillera del estudio A24, dedicado a producir cine
independiente. Y ya se sabe que tiene 9 nominaciones al Oscar, incluyendo mejor
película.
Chalamet
logra con su actuación lo impensable: que simpaticemos con el canalla de
Reisman, es decir, el anti-héroe de la historia, el bandido, el estafador que a
todos les miente con tal de salirse con las suyas y ser reconocido como el gran
atleta por sus excepcionales condiciones en el ping pong. Claro, también hay
mucho de obsesión en perseguir su sueño y conseguir fama y dinero.
En Marty
Supremo, Chalamet hace galas de una actuación que cubre prácticamente
todas las caras de un personaje complejo, pero muy demandante, incluso en
términos físicos. La nota de prensa del filme lo destaca desde el principio:
Chalamet entrenó tenis de mesa por más de 6 años en la preparación para su papel.
Basta de
Chalamet. Vamos con Safdie. Los hermanos Josh y Benny Safdie son los magos del
cine del caos en Hollywood. Títulos como: Good Time (2017), Uncut
Gems (2019) y Heaven Knows What (2014). Ahora como directores separados, el
pasado año Josh dirigió Marty Supremo, mientras Benny
presentó The Smaching Machine, filme que elevó a Dwayne Johnson a la
categoría de actor.
Pocos
directores como ellos manejan la ansiedad de sus personajes y la convierten en
un viaje frenético a través de sus películas (y las canciones que seleccionan
para su banda sonora). Una de las sensaciones que regala Marty Supremo es el
agotamiento físico después de un histórico partido de ping pong…y lo logra en
varias ocasiones. Pero más allá del aspecto físico, como público también
emprendemos un viaje espiritual con el estilo de vida de Marty, llena de
contradicciones, excesos y emociones vedadas para la mayoría de los mortales. Para
decirlo con propiedad: este es un personaje entregado a las implacables Leyes
de Murphy: si algo puede salir mal, saldrá peor.
Pero como
producto fílmico, Marty Supremo nos sumerge en una historia con atmósfera que
tiene su puesto como una de las mejores del año.
Marty
Supremo (2025). Dirección: Josh Safdie; Guion: Josh Safdie y Ronald Bronstein;
Fotografía: Darius Khondji; Edición: Ronald Bronstein; Música: Daniel Lopatin;
Elenco: Timothée Chalamet, Gwyneth Paltrow, Odesa A’zion.

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