martes, diciembre 03, 2019

Parásitos: la nueva joya de Bong Joon ho.


Los Ki es una familia de timadores profesionales muy peculiar. Viven en un sótano a la espera de alguna víctima que le proporcione los recursos para satisfacer sus necesidades básicas, pero sin que haya que invertir mucho esfuerzo. Para que tengan una idea precisa: es el tipo de familia que se roba el wi-fi del vecino y hasta protesta cuando le cambian la clave.
El joven Ki consigue picoteo haciéndose pasar por profesor de inglés (y recomendado por un amigo): será tutor de una niña rica y esa familia se le presenta como la respuesta a sus plegarias para salir de la olla. Esta es la poderosa premisa que sirve de arranque a Parásitos, el nuevo filme del coreano Bong Joon ho y con el que ha ganado la Palma de Oro en Cannes, la postulación al Oscar 2020 y un puesto en la mayoría de las listas de lo mejor de 2019.   

La invasión surcoreana.
A muchos les tomó por sorpresa el éxito de Parásitos en el Festival de Cannes. La verdad es que fue justicia poética para Joon ho, a quien le descalificaron Okja, producida por Netflix hace par de años. Antes había presentado Mother, filme que le proporcionó varios premios a su actriz, Hye-ja Kim.
Y para los que llevan notas: los cineastas surcoreanos han tomado por asalto el escenario del circuito de festivales desde hace un buen tiempo.
Lee Chang-dong, por ejemplo, con Oasis (2003) logró el premio al mejor director en el Festival de Venecia y con Secret Sunshine (2007) el Premio Asiático del Cine a la mejor película. Con Poetry (2010) obtuvo el premio al mejor guion en Cannes. Su excelente Burning estuvo en muchas listas de lo mejor de 2018.
Chang wook Park consiguió notoriedad internacional con su “Trilogía de la venganza”, dentro de la que destaca Oldboy (2003), Premio del Jurado en Cannes. Repitió el Premio del Jurado con Thirst (2009). Con The Handmaiden (2016) se ha consolidado como uno de los grandes nombres del cine mundial.
Kim Ki-duk saltó a la fama internacional con Primavera, verano, otoño, invierno... y otra vez primavera (2003) y ya conocido tuvo más suerte: con Samaria (2004) obtuvo el Oso de Plata al mejor director en Berlín y 3-Iron, el León de Plata en el Festival de Venecia. Con Pietà (2012) consiguió el León de Oro en Venecia, primera película coreana en ganar uno de los 3 grandes festivales del mundo. 
Im Sang-soo es el más controversial del grupo, por filmes como The President’s Last Bang (2005) y The Housemaid (2010). Esta última estuvo en competencia en Cannes, al igual que The Taste of Money (2012).
Hong Sang-soo es llamado “el Woody Allen de Corea” y ha recibido numerosos premios: Hahaha (Premio “Una cierta mirada” en Cannes), Our Sunhi (2013, Leopardo de plata en Locarno) y Right Now, Wrong Then (2015), Leopardo de Oro en Locarno. Sus recientes títulos incluyen: Yourself and Yours (2016), En la playa sola de noche (2017) y The Day After (2017).
Para cerrar con los nombres imprescindibles: Yeong Sang-ho ha creado un clásico contemporáneo con Train to Busan (2016), mientras July Jung ganó con A Girl at my Door (2014) el premio a la mejor ópera prima en el Festival de Estocolmo.

La gente que vive abajo.
La clave para disfrutar Parásitos es percibir su humor, negro humor, que sirve como parte de la transgresión a la que somete al thriller que se nos presenta en su primera parte. Joon ho viola constantemente las reglas del género, no da las explicaciones lógicas que el público espera, mientras monta sus múltiples detalles en una coreografía cinematográfica parsimoniosa y perfecta. Mueve la cámara como solo lo hacen los grandes maestros, musicaliza cuando es necesario elevar los niveles de intensidad dramática al borde de lo insoportable, se burla de cualquier convencionalismo y nos conquista provocándonos carcajadas de asombro ante los magníficos puntos de giro de su excelente guion.
Por supuesto, la base de humor la monta sobre una estructura de contraste simple entre una familia pobre (pero astutos que son) y una familia rica (pero incautos que son) y todo lo que puede derivar de sus diferencias: sus estilos, sus gustos, sus formas de ver la vida y hasta sus mutuos desprecios. Menuda época nos ha tocado vivir en que un celular se esgrime como arma de fuego, potencialmente destructiva si oprimimos el botón “enviar”.
Parásitos se permite, con su simple exposición, algún comentario social sobre la pobreza y algún comentario político con relación a los vecinos del norte y su permanente amenaza nuclear y muchas referencias a los lejanos vecinos de Estados Unidos, desde donde importamos todos los productos de calidad, complejo de inferioridad que nos toca de manera íntima.
En un juego de espejos en donde nada es lo que parece, aún para aquellos que se resistan a darle alguna lectura política, la intensidad que adquiere el filme en su segunda parte es para conquistar al público que busca una historia absorbente como pocas y contada con la excelencia de una Maestro: Bong Joon ho.
Parásitos (2019). Director: Joon-ho Bong; Guion: Dae-hwan Kim, Joon-ho Bong, Jin Won Han;  Fotografía: Kyung-Pyo Hong; Edición: Jinmo Yang; Música: Jaeil Jung; Elenco: Song Kang-ho, Lee Seon-gyun, Jang Hye-jin, Cho Yeo-jeong.

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